Reformar para alquilar: lo que sí o sí debes mejorar de tu inmueble

Si estás pensando en alquilar tu casa y no sabes por dónde empezar, tranquilo, no eres el único. Todos queremos un alquiler seguro y al mejor precio, pero lograrlo requiere algo de esfuerzo. No basta con poner un anuncio bonito, también hay que conquistar a los posibles inquilinos desde que cruzan la puerta. 

Así que toma nota porque en esta guía vamos a explicarte qué reformas marcarán la diferencia entre un piso que se queda en el limbo de los anuncios y uno que se alquila en un abrir y cerrar de ojos.

¿Cuánto puedes ganar con una casa reformada?

Aunque lo primero de lo queremos hablar es de números. Una vivienda reformada no solo se alquila más rápido, sino que también permite aumentar el precio del alquiler entre un 15% y un 30%, dependiendo de la ubicación y la calidad de las mejoras, tal y como nos dicen desde la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG). 

Tal y como podrás comprobar tú mismo en la sección Precios de la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG), si una casa sin reformar se alquila por 800 euros al mes, tras una reforma puedes estar pidiendo entre 920 y 1040 euros. Esto supone un extra anual de hasta 2.880 euros. Además, los inquilinos suelen quedarse más tiempo en una casa bien cuidada, lo que reduce los periodos vacíos y los gastos asociados a buscar nuevos arrendatarios.

Renovar la cocina

La cocina es una de las estancias que más valora cualquier inquilino. Si está vieja o desactualizada, puede ser un gran motivo para que los interesados den media vuelta. Pero no necesitas invertir una fortuna: cambiar los muebles, renovar la encimera y actualizar los electrodomésticos puede ser suficiente para darle un aire moderno. Opta por diseños funcionales, colores neutros y materiales duraderos. Y ojo, que una cocina bien iluminada siempre suma puntos.

Baños actualizados

Un baño descuidado es el peor enemigo de un buen alquiler. Invertir en renovar azulejos, cambiar la grifería y, si es necesario, instalar un plato de ducha en lugar de una vieja bañera puede hacer maravillas. Asegúrate de que todo esté en perfecto estado de funcionamiento y que el diseño sea limpio y moderno. Los detalles también cuentan: espejos amplios, buena iluminación y accesorios funcionales pueden marcar la diferencia.

Paredes y suelos

No subestimes el poder de unas paredes bien pintadas y unos suelos cuidados. Una capa de pintura nueva en tonos claros hará que los espacios parezcan más amplios y luminosos. Si el suelo está dañado o anticuado, valora cambiarlo por materiales resistentes como la tarima flotante o el gres porcelánico. Son inversiones que darán un aire renovado a toda la casa sin que te descuadre el presupuesto.

Aislamiento y eficiencia energética

Los costes energéticos son un tema clave hoy en día. Mejorar el aislamiento de ventanas y puertas no solo hará que la vivienda sea más eficiente y cómoda, sino que también te permitirá destacar frente a otras opciones en el mercado. Considere instalar ventanas de doble acristalamiento y revisar el estado del sistema de calefacción. Una casa eficiente siempre será más atractiva.

Iluminación

La luz es el alma de cualquier espacio. Una buena iluminación puede hacer que incluso un piso pequeño parezca un lugar cómodo y acogedor. Opta por bombillas LED de bajo consumo y combina luz cálida y fría para diferenciar las zonas de descanso y trabajo. Si puedes, incluye lámparas modernas que aporten estilo y personalidad.

Toques finales

Los inquilinos no buscan solo un lugar funcional, sino también un espacio donde se sientan cómodos. Incluye detalles como armarios empotrados, estanterías o espacio de almacenamiento extra. Y si tienes balcón o terraza, no dudes en acondicionarlos con plantas y muebles sencillos. Estos elementos hacen que una vivienda destaque y se convierta en el hogar ideal.

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